Almacenamiento energético distribuido, nuevo aliado para la electromovilidad en España

España se enfrenta a una paradoja energética: la transición hacia la movilidad eléctrica se está acelerando -con más de 53.400 puntos de recarga públicos ya en funcionamiento y una demanda creciente en los sectores de logística, flotas y retail-, pero la red eléctrica local no siempre puede seguir ese ritmo.

En esa brecha entre la demanda actual y la infraestructura del futuro, el almacenamiento distribuido emerge como solución inteligente, siendo actualmente la respuesta más rápida y económica frente al incremento de carga ultrarrápida para el transporte y las nuevas necesidades de potencia cerca del consumo”, apunta Javier Lázaro, Director de Ventas de XCharge Europe.

Red Eléctrica publicó en febrero de 2026 su primer mapa de capacidad de acceso de la demanda a los nudos de la red de transporte, que revela el alcance del problema: sólo uno de cada cuatro nudos (el 25% del total) tienen margen disponible para nueva demanda. El cuello de botella no está en la generación, sino en la última milla eléctrica.

Solución práctica

El Gobierno aprobó en noviembre de 2025 un Real Decreto destinado a acortar los tiempos de respuesta de las distribuidoras eléctricas, estableciendo plazos máximos de entre 5 y 80 días según la complejidad de cada actuación. “Pero incluso en el escenario más favorable, esos plazos condicionan la velocidad real de cualquier proyecto de electrificación que dependa de potencia adicional de red”, continúa el responsable de XCharge.

Frente a ese escenario, el almacenamiento distribuido actúa como un regulador de tensión entre la red existente y la nueva demanda. Al almacenar energía en horas valle y liberarla en los momentos de mayor consumo, reduce los picos de demanda eléctrica que obligan a reforzar instalaciones, permite habilitar servicios de recarga rápida con conexiones convencionales y aplaza o evita inversiones en ampliación de red.

XCharge ha llevado al mercado ese enfoque con soluciones como GridLink, que ofrece hasta 200 kW de potencia de salida con tan solo 44 kW de entrada de red, mediante una batería integrada de 215 kWh ampliable a 430 kWh. El sistema puede además incorporar generación solar directa y operar de forma autónoma ante interrupciones de suministro, convirtiéndose tanto en un recurso de resiliencia local como en un acelerador del despliegue.

Igualmente, el reciente anuncio de la primera planta de ensamblaje de XCharge en Europa ubicada en Silla (Valencia), refleja esta creciente demanda produciendo en España estaciones de recarga de alta potencia y sistemas de almacenamiento para el mercado europeo, adaptando las configuraciones a las especificidades de la red española.

El almacenamiento energético avanza con fuerza en España, pero el impulso actual sigue muy concentrado en proyectos a gran escala: el MITECO ha adjudicado 818,3 millones de euros a 126 iniciativas que añadirán 2,2 GW de potencia y 9,4 GWh de capacidad antes de 2029.

Aunque se trata de una apuesta inequívoca de las instituciones por el sector, la mayor parte del esfuerzo inversor sigue concentrado en el segmento utility. El verdadero problema no es si hay suficiente electricidad en España, sino si la red local puede entregarla donde y cuando se necesita. Y el almacenamiento distribuido, orientado a la demanda y a la estabilización de la red local, constituye una gran oportunidad para acelerar la electromovilidad”, concluye Lázaro.

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