
Kyndryl, compañía líder de servicios tecnológicos empresariales, ha presentado la solución “Sovereignty Solutioning”, un conjunto de servicios de consultoría, implementación y gestión diseñados para ayudar a las organizaciones a responder a los crecientes requisitos de soberanía en sus datos.
A medida que aumentan la regulación, la incertidumbre geopolítica y la adopción de la inteligencia artificial, las organizaciones están dando cada vez más prioridad a la soberanía como un elemento estratégico clave. Según el Kyndryl Readiness Report, el 84% de los directivos encuestados afirma que las normativas sobre soberanía y repatriación de datos han ganado importancia en el último año. En este contexto, “Sovereignty Solutioning” ayuda a las organizaciones a transformar estas presiones en acciones concretas, alineando sus objetivos de soberanía con la resiliencia operativa, el rendimiento y la innovación.
“Sovereignty Solutioning” combina capacidades de consultoría, ingeniería y operaciones para dar soporte a los clientes en entornos híbridos, multicloud, nube privada y on-premise, incluidas arquitecturas de nube soberana. Este conjunto de servicios acompaña a las organizaciones desde la evaluación inicial hasta la implementación y la operación continua, ofreciendo un modelo coherente de gestión de la soberanía en entornos tecnológicos complejos.
“En un entorno global marcado por una creciente complejidad regulatoria y geopolítica, la soberanía digital se ha convertido en una prioridad crítica para las organizaciones», afirma David Soto, presidente de Kyndryl para España y Portugal. “En Kyndryl, vemos cómo nuestros clientes necesitan no solo cumplir con estos requisitos, sino hacerlo sin comprometer su capacidad de innovar y escalar sus operaciones. Con ‘Sovereignty Solutioning’, damos un paso más para acompañarlos, ayudándolos a transformar los desafíos de la soberanía en una ventaja competitiva, con un enfoque que combina resiliencia, seguridad y rendimiento”.
La solución se basa en la experiencia de Kyndryl gestionando sistemas tecnológicos críticos en sectores altamente regulados y en el sector público, ayudando a las organizaciones a equilibrar sus objetivos de soberanía con prioridades clave como la ciberseguridad, la resiliencia y la escalabilidad.