La era cuántica marca un nuevo capítulo en la ciberseguridad empresarial, según Check Point Software

Check Point® Software Technologies Ltd., pionero y líder global en soluciones de ciberseguridad, asegura, en el marco del World Quantum Day 2026, que gran parte de la conversación global se centra en avances en medicina, materiales y computación. Sin embargo, para los líderes de ciberseguridad, la computación cuántica representa una disrupción directa en los cimientos criptográficos que sostienen la seguridad digital actual.

Durante años, la computación cuántica se veía como algo lejano, casi teórico. Sin embargo, ese escenario está cambiando más rápido de lo esperado. Los avances en algoritmos y la mejora en el uso de qubits están acelerando los plazos, acercando un reto que antes se situaba en la década de 2040 a un horizonte de apenas unos años. En la práctica, lo que parecía un desafío del futuro empieza a ser una cuestión del presente.

A finales de 2025, Gartner elevó la migración a la criptografía poscuántica (PQC) a una prioridad a nivel directivo, instando a tomar medidas antes de que llegara el año 2030. No obstante, son muchas las empresas que están comenzando a asumir que la transición no puede aplazarse más de lo debido.

Uno de los riesgos más relevantes es la estrategia conocida como ‘Harvest Now, Decrypt Later’. Durante años, los actores maliciosos han estado recopilando datos cifrados con la intención de descifrarlos en el futuro, cuando la capacidad cuántica lo permita. Este enfoque afecta a información crítica como transacciones financieras, historiales médicos o propiedad intelectual.

El verdadero riesgo está en la información ya almacenada

El problema radica en que estos datos, protegidos actualmente por criptografía clásica como RSA o ECC, podrían quedar expuestos de forma inmediata una vez se alcance el umbral cuántico. Se trata, por tanto, de una amenaza presente cuyo impacto será visible en el futuro, sin posibilidad de revertir la exposición.

A pesar de ello, muchas organizaciones continúan abordando la criptografía post-cuántica como una simple sustitución tecnológica. Este enfoque resulta insuficiente en entornos complejos, donde existen dependencias desconocidas, sistemas heredados, certificados no gestionados y cifrado integrado en aplicaciones sin visibilidad centralizada. Sin una visión completa del ecosistema criptográfico, cualquier intento de migración será parcial. Y en ciberseguridad, una protección incompleta puede resultar ineficaz. La visibilidad se convierte así en el primer paso imprescindible hacia la resiliencia cuántica.

El verdadero objetivo es alcanzar la agilidad criptográfica, es decir, la capacidad de descubrir, gestionar y adaptar los mecanismos de cifrado en entornos híbridos que abarcan cloud, infraestructuras locales y edge. Esto permite reaccionar con rapidez ante nuevas vulnerabilidades sin comprometer el rendimiento ni la continuidad operativa.

Además, esta agilidad debe extenderse a todos los estados del dato: en reposo, en tránsito y en uso. En un entorno donde la computación cuántica se combina con inteligencia artificial para acelerar amenazas, las estrategias estáticas dejan de ser viables. La transición hacia un modelo seguro no será inmediata ni uniforme. Requerirá adoptar enfoques de criptografía híbrida que combinen algoritmos post-cuánticos con técnicas tradicionales, garantizando compatibilidad, seguridad futura y estabilidad operativa durante el proceso.

Check Point Software insta a las empresas a anticiparse para que sean capaces de identificar vulnerabilidades, proteger datos sensibles de larga duración y mantener la continuidad del negocio. De no hacerlo, se enfrentarán a riesgos cada vez mayores como brechas de datos, sanciones regulatorias y daños reputacionales. Por lo tanto, el World Quantum Day pone de relieve que los sistemas criptográficos actuales no están preparados para lo que está por venir.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.