
La llegada del nuevo año ha marcado un punto de inflexión para la ciberseguridad en Europa. Con el vencimiento del plazo de transposición de la directiva NIS 2, miles de organizaciones consideradas “Esenciales” e “Importantes” —desde sanidad y energía hasta industria y servicios digitales— están ahora obligadas a cumplir con un marco normativo mucho más estricto en materia de gestión del riesgo, notificación de incidentes y seguridad de la cadena de suministro.
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