
El año 2025 ha marcado un punto de inflexión para los mercados y, sobre todo, para el comportamiento del inversor. Se ha visto más diversificación, más estrategia y un interés mayor por invertir como recurso de estabilidad. Según datos de la plataforma de inversión Lightyear, ha sido un ejercicio en el que se han puesto a prueba muchas de las convicciones construidas en un entorno de liquidez abundante y baja percepción del riesgo. La normalización de los tipos, la persistencia de la inflación estructural y los episodios de volatilidad han devuelto el foco a los productos financieros fundamentales.
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