Vodafone evitó la emisión de 110.195 toneladas de CO2 en España en su último año fiscal

Vodafone España evitó la emisión de 110.195 toneladas de CO2 durante el ejercicio fiscal 2021 principalmente gracias a la utilización de energía renovable en sus instalaciones, así como a la mejora de la gestión de la movilidad, por ejemplo, a través de smart working por parte de sus empleados, el uso de flota de vehículos con bajas emisiones y videoconferencias.

Además, la operadora evitó la emisión de 665.712 toneladas de CO2 a la atmósfera de forma indirecta a través del desarrollo de productos y servicios IoT que ayudan a otros sectores a reducir sus propias emisiones de C02. De esta forma, la operadora evitó la emisión total de 775.917 toneladas de CO2, lo que supone que se dejó de emitir un 18% más que en el año fiscal anterior.

Uno de los principales hitos logrados este año es que Vodafone España ha alcanzado el objetivo de que el 100% de su energía eléctrica adquirida y consumida en España proceda de fuentes renovables, gracias al contrato firmado con Iberdrola en 2020 para el suministro a largo plazo de electricidad a 13.500 puntos propios de Vodafone. De esta forma, la operadora cumple su objetivo mediante entregas de Garantías de Origen por la totalidad de la energía adquirida y consumida por Vodafone en España y un PPA (Power Purchase Agreement) de 140GWh por el que parte de esa energía proviene del proyecto eólico Puylobo de Iberdrola.

Esto supone un paso clave hacia el objetivo de la operadora de reducir sus propias emisiones de carbono a ‘cero emisiones netas’ en 2030 y en toda su cadena de valor en 2040.

Además, Vodafone ha implantado diversas medidas de eficiencia energética en su red que le han permitido disminuir el consumo de energía por tráfico de datos un 29,9% respecto al ejercicio anterior, alcanzando un total de 57,1KWh/TB, 24 puntos por debajo de los 81,5KWh/TB consumidos el año anterior.

Entre las medidas de eficiencia energética implantadas se encuentran las renovaciones tecnológicas de la red de acceso móvil, y la consolidación y virtualización de su red CORE, así como la sustitución de los equipos de energía antiguos por nuevos equipos que reducen la demanda energética gracias a las tecnologías de alimentación y refrigeración de bajo consumo implantadas en los mismos. El apagado y desinstalación de equipos en desuso también está impulsando una gestión más eficiente, y se ha implantado y certificado en los centros de mayor consumo, la norma ISO 50001 de gestión energética.

También ha instalado este año paneles fotovoltaicos en las cinco cubiertas de los edificios de la sede de Vodafone en Madrid, además de una marquesina solar instalada en el aparcamiento de visitas. En la misma sede, la operadora ha instalado también una SmartFlower, un dispositivo fotovoltaico que emula el movimiento de los girasoles, obteniendo en todo momento luz solar. Toda esta instalación fotovoltaica genera aproximadamente 560 MWh/año de electricidad de origen renovable.

Otra de las medidas implantadas es la renovación de la flota, de más de 613 vehículos, para sustituirla por vehículos de bajas emisiones, y la instalación de puntos de recarga en sus instalaciones.

Contribución ambiental indirecta

Además de gestionar su propio impacto, Vodafone también está ayudando a sus clientes a reducir su propia huella ambiental mediante sus servicios de internet de las cosas y comunicaciones de banda ancha. Es lo que se denomina contribución ambiental indirecta.

El número de tarjetas M2M activas de Vodafone en España ha crecido un 26% en el último año. Estas tarjetas conectan objetos, convirtiéndolos en recursos “inteligentes” que se pueden comunicar con personas, aplicaciones y entre ellos. Permiten que coches, edificios o máquinas interactúen en relación con su entorno y situación (soluciones IoT).

En España, en el último ejercicio, de acuerdo con el estudio independiente realizado por Carbon Trust, Vodafone España ha conseguido evitar la producción de 665.712 Tn de CO2 a través de soluciones IoT. La mayoría de los beneficios están asociados a la reducción de emisiones de CO2 como resultado de una disminución en el consumo de electricidad, gas y combustibles. Las aplicaciones de IoT que ayudan a reducir esas emisiones incluyen, entre otros:

· Medidores inteligentes de energía que permiten a las empresas, autoridades municipales y hogares monitorear, administrar y reducir su uso de energía. Uno de los casos de éxito de estas soluciones es el proyecto llevado a cabo con ACCIONA, que ha puesto en marcha un proyecto piloto que incorpora contadores de telelectura ultrasónicos R400 de Hidroconta, conectados a la red NB-IoT para optimizar la gestión del ciclo integral del agua en el municipio de Yuncos (Toledo).

· Smart Cities conectadas de manera inteligente para mejorar la eficiencia de los servicios intensivos de energía, como el transporte público, las redes de carreteras y el alumbrado o para optimizar la gestión de residuos, del riego o de las plazas de aparcamiento, entre otros.

· Logística inteligente: tecnologías IoT integradas en vehículos para optimizar la gestión de rutas, el mantenimiento de los vehículos y el desempeño de los conductores, lo que ofrece un ahorro en el consumo de combustible de hasta un 30%.

Por otra parte, el Grupo Vodafone se ha comprometido a facilitar a sus clientes la reducción de 350 millones de toneladas de carbono entre 2020 y 2030 (lo que equivale la huella ambiental anual de un país como Italia).

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