Cómo la IA está acelerando los escáneres de resonancias magnéticas

Imagina que estás en el hospital, con dolor y ansiedad por el diagnóstico que te puedan dar. Tu médico solicita una resonancia magnética, lo que significa esperar hasta que haya un hueco disponible para tumbarte dentro del estrecho tubo del escáner y estar perfectamente quieto durante casi una hora. A medida que la máquina de resonancia magnética recoge los datos, sólo te acompaña el golpeteo intermitente de la corriente eléctrica en las bobinas magnéticas del escáner. Si te mueves durante el escaneo, la imagen podría no ser lo suficientemente clara como para ser útil, lo que podría llevarte a tener que pedir una nueva cita y empezar todo el proceso de nuevo.

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