
El salto de las búsquedas tradicionales a los asistentes de IA está redefiniendo cómo se construye la reputación de las marcas. Hoy, buena parte de las primeras impresiones se generan en entornos como ChatGPT, Gemini o Perplexity, donde los modelos sintetizan información sin que los equipos de marketing y comunicación sepan qué fuentes se han utilizado ni qué narrativa se proyecta. Según McKinsey, el 44% de los usuarios que utilizan búsquedas basadas en IA la consideran ya su fuente principal de información, lo que significa que la reputación de una marca puede quedar en manos de un solo párrafo generado por IA.
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