
En los últimos meses, las incidencias en los sistemas de pago han puesto en alerta a miles de negocios en España: caídas de datáfonos, interrupciones en TPV, problemas en pasarelas y fallos en grandes proveedores tecnológicos. A las puertas de la entrada en vigor de las nuevas exigencias normativas, cada vez más compañías consideran que los pagos son una oportunidad de fidelizar a un consumidor cada vez más volátil.
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