Los ataques DDoS se han convertido en uno de los ataques más comunes. Los utilizan competidores sin escrúpulos, extorsionistas siniestros o simplemente cibervándalos y cada vez son más las empresas, independientemente de su tamaño o negocio, que se encuentran con estas amenazas. Según los resultados de una encuesta realizada por Kaspersky Lab y B2B Internacional, la mayoría de las empresas considera que las pérdidas de ingresos y de reputación son las consecuencias más perjudiciales de un ataque DDoS.
El 26% de las empresas españolas consideran que las oportunidades de negocio perdidas – contratos u operaciones en curso con ingresos garantizados – son la consecuencia más aterradora de un ataque DDoS.
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