“La transferencia de tecnologías ómicas de la investigación al ámbito clínico ha impulsado nuevas oportunidades de diagnóstico y cambiado el paradigma de las pruebas genéticas”, afirmó Ángela Pozo, coordinadora de la Unidad de Bioinformática del Instituto de Genética Médica y Molecular (INGEMM), en el marco de la jornada Bioinformática, motor de innovación, organizada por Instituto Nacional de Bioinformática (INB), con la colaboración de Atos, Intel e ITER, que ha reunido hoy a investigadores del ámbito clínico y profesionales de la bioinformática.
La jornada fue el marco elegido para la presentación formal de España como miembro de pleno derecho del Proyecto europeo ELIXIR a través del INB. El objetivo de ELIXIR es, en palabras de Alfonso Valencia, responsable del programa de Biología Estructural y Biocomputación del CNIO y director de Instituto Nacional de Bioinformática, “crear una gran infraestructura europea estratégica que de soporte a los proyectos de ciencias de la vida”.
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