
España cerró 2024 con más de 3,4 millones de autónomos registrados, un récord histórico que convive con una paradoja poco señalada: su peso relativo sobre el total del empleo cae al mínimo histórico desde 1986, según Eurostat, mientras el empleo público ha crecido un 32% en la última década, recuerda Wypo. Un colectivo que genera riqueza pero que pierde representatividad, también en el acceso a la financiación hipotecaria.
Sigue leyendo
