
El encendido del alumbrado urbano como evento de masas, los turrones de sabores arriesgados o el concurso de jerséis en la oficina. Las nuevas tendencias se van abriendo paso en nuestras celebraciones navideñas, pero si una está cobrando especial fuerza, esa es el autorregalo. Tras años y años ‘sufriendo’ corbatas y calcetines, ya no hace falta mirar tan lejos: nadie mejor que nosotros mismos para dar con la tecla y acertar con los regalos bajo el árbol.
Sigue leyendo







