
La compraventa de productos reutilizados ya no es una tendencia de consumo creciente entre los españoles, sino una realidad totalmente asentada en nuestro país. Como consecuencia del desarrollo del entorno ecommerce, aparece una sofisticación de las ciberestafas, que son, según los datos de Balance de Criminalidad elaborado por el Ministerio de Interior, la categoría de criminalidad que más ha crecido en el país: tan solo en los primeros seis meses de este año se cometieron más de 237.000 delitos cibernéticos, un 9% más que en el mismo periodo que el año anterior.
Sigue leyendo







