Políticos y periodistas de investigación, personajes mediáticos o simplemente ciudadanos de a pie a los que quieren poner a prueba sus propias parejas. Todas estas personas son susceptibles de ser espiadas mediante su teléfono móvil que, en el caso de ser hackeado, deja vía libre para acciones que van desde la captación de conversaciones, grabación de vídeos, fotos o geolocalización hasta el control de toda la información contenida en el dispositivo.
En el último año se ha detectado malware móvil tanto en Google Play como en el App Store de Apple. Los delincuentes encontraron varias formas de burlar las medidas de seguridad de las dos tiendas de aplicaciones para extender las infecciones a los dispositivos móviles de sus usuarios.
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