De una forma muy discreta, el pasado mes de febrero, Apple publicó la solución para un bug o fallo de software crítico de validación de certificados en iOS que básicamente podría haber proporcionado a un atacante la capacidad de espiar las comunicaciones supuestamente seguras.
Aunque el bug era crítico, ese anuncio tardío pasó bastante inadvertido. Sin embargo, las alertas saltaron al día siguiente cuando se supo que el bug no sólo afectó al sistema operativo iOS de móviles Apple, sino también a su sistema operativo tradicional OSX. La trama se volvió todavía más compleja la semana pasada, cuando se hizo evidente que un bug similar afectó a GnuTLS, un programa de software libre y de código abierto utilizado para implementar el cifrado en varias distribuciones de Linux y otras plataformas.
Sigue leyendo