
En el universo de Takashi Murakami, el color no solo es un lenguaje: es una declaración filosófica. Con el lanzamiento de FLOWERS BLOOM, el tercer capítulo de su colaboración con CASETiFY, el artista japonés vuelve a sembrar su inconfundible jardín de sonrisas multicolores, esta vez en un terreno híbrido entre arte, tecnología y deseo contemporáneo.
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