
Las organizaciones afrontan 2026 con un desafío estructural: transformar el volumen creciente de información que generan en una palanca real de competitividad. Tras años de inversión en digitalización, el foco se desplaza desde la captura y almacenamiento de datos hacia su integración, calidad y activación en procesos de negocio.
Según el análisis de la multinacional tecnológica Stratesys, la combinación de información integrada, inteligencia artificial y modelos avanzados de gobernanza marcará la diferencia entre las compañías capaces de escalar su eficiencia operativa y aquellas que no logren extraer valor de sus propios sistemas.
“Las organizaciones han avanzado en digitalización, pero muchas siguen sin convertir su información en decisiones efectivas. La clave ahora está en integrar, gobernar y activar esa información dentro del negocio”, señala Luis Fernández-Sanguino, socio-director del área Content Driven de Stratesys.
El reto ya no es tener datos, sino utilizarlos
Durante las últimas décadas, las compañías han desplegado múltiples sistemas (ERP, CRM o plataformas documentales) que han generado grandes volúmenes de información, en muchos casos fragmentada y difícil de explotar.
Actualmente, más del 60% de la información empresarial permanece infrautilizada en repositorios desconectados, lo que limita su impacto real en la toma de decisiones y reduce el retorno de las inversiones tecnológicas.
En este contexto, el desafío para las organizaciones no es generar más datos, sino ser capaces de utilizarlos de forma integrada y alineada con los procesos de negocio.
IA e integración: el salto a la eficiencia operativa
La evolución hacia modelos de información unificados, donde datos estructurados y contenido convergen en un mismo entorno, está permitiendo eliminar silos y facilitar el uso de la información en tiempo real.
Sobre esta base, la inteligencia artificial está acelerando la automatización de procesos intensivos en información, desde la gestión documental hasta el análisis de datos, con impacto directo en eficiencia y productividad.
“La integración entre datos y contenido es lo que permite escalar el uso de la inteligencia artificial y trasladar su impacto al negocio”, explica Fernández-Sanguino.
Sin embargo, este potencial depende de un factor clave: la calidad de la información. “La inteligencia artificial solo genera valor cuando se apoya en información fiable y bien gobernada. Sin esa base, el riesgo de amplificar errores es elevado”, añade.
Gobernanza y modelo operativo como base de la competitividad
En este contexto, la gobernanza de la información deja de ser una iniciativa técnica para convertirse en una prioridad estratégica.
Las organizaciones están evolucionando hacia modelos más amplios de gobierno de la información, capaces de garantizar calidad, trazabilidad y seguridad, al tiempo que integran la información directamente en los procesos de negocio.
Este cambio permite pasar de modelos centrados en el almacenamiento a arquitecturas orientadas a procesos, donde la información actúa como un activo operativo clave.
“La ventaja competitiva ya no está en tener más tecnología, sino en cómo se gestiona la información dentro del negocio y cómo se convierte en decisiones”, concluye Fernández-Sanguino.
Stratesys acompaña a las organizaciones en este proceso, ayudándolas a definir e implementar modelos de gestión de la información que integran datos y contenido, establecen marcos sólidos de gobernanza y permiten activar el valor de la inteligencia artificial en sus operaciones. A través de un enfoque orientado a negocio, la compañía impulsa la transformación de la información en un activo estratégico capaz de mejorar la eficiencia, optimizar la toma de decisiones y generar ventajas competitivas sostenibles.