BauWatch identifica 10 medidas para evitar retrasos y sobrecostes en proyectos de construcción

BauWatch, compañía especializada en soluciones móviles de videovigilancia inteligente, advierte del impacto que están causando robos, vandalismo y accesos no autorizados en los costes y plazos de los proyectos de construcción.

El 39% de los proyectos afectados por incidentes de seguridad experimenta retrasos de entre 1 y 4 semanas, de acuerdo con el último Informe sobre el crimen de BauWatch. Además, las pérdidas asociadas a la delincuencia en la construcción superan los 1.500 millones de euros anuales en Europa.

“Hoy la seguridad en obra ya no puede plantearse como una reacción ante incidentes, sino como una parte estructural del proyecto. Por eso, la seguridad no puede limitarse a reaccionar, sino que debe anticiparse desde el inicio, combinando disuasión visible, vigilancia continua y capacidad de respuesta inmediata. Solo así es posible evitar retrasos, contener los costes y garantizar que el proyecto avance según lo previsto”, señala Ignacio González, director general de BauWatch en España.

En este contexto, BauWatch se posiciona como un proveedor clave gracias a su especialización en soluciones de videovigilancia temporal, un enfoque diferencial frente a los sistemas de vigilancia permanente, que permite adaptarse a la naturaleza cambiante de las obras y optimizar la relación entre coste y eficacia.

Ante este escenario, Bauwatch ha identificado las 10 medidas necesarias para proteger una obra:

  1. Integrar la seguridad desde la fase de planificación del proyecto. La seguridad debe formar parte del arranque de cualquier obra. Incluir una evaluación exhaustiva de riesgos desde el inicio permite anticipar amenazas y definir las medidas necesarias antes de que comiencen los trabajos.
  2. Implantar medidas disuasorias visibles desde el primer momento. Elementos como el vallado perimetral, la señalética o las torres de videovigilancia actúan como primera línea de defensa. Su visibilidad tiene un efecto directo en la reducción de intrusiones, al desincentivar el acceso antes de que se produzca el delito.
  3. Combinar medidas físicas con soluciones de videovigilancia temporal basadas en IA. Las estrategias tradicionales, como la presencia física o el control manual, ya no son suficientes por sí solas. Es necesario complementarlas con soluciones avanzadas como el análisis de vídeo o monitorización remota, capaces de adaptarse a un entorno delictivo cada vez más sofisticado.
  4. Garantizar supervisión continua con conexión a un centro de control. La vigilancia efectiva requiere monitorización permanente. La conexión con un Centro de Recepción de Alarmas permite analizar imágenes en directo, y activar respuestas inmediatas ante cualquier incidente, independientemente de cuándo se produzcan.  Estos centros, gestionados por empresas autorizadas, cuentan además con la capacidad de contactar con la policía o los servicios de emergencia cuando es necesario.
  5. Reforzar el control de accesos y perímetros. Limitar y supervisar las entradas permite reducir significativamente las intrusiones, especialmente en proyectos abiertos o ubicados en entornos aislados, donde el riesgo es mayor.
  6. Apostar por soluciones de rápida instalación y adaptación al entorno. Las obras son entornos dinámicos, por lo que la seguridad debe poder desplegarse de forma ágil y ajustarse a los cambios del proyecto. Sistemas móviles y modulares permiten proteger las zonas más vulnerables en cada fase sin interrumpir la operativa.
  7. Personalizar las medidas de seguridad al nivel de riesgo en cada fase. El riesgo no es constante a lo largo del proyecto. Factores como la ubicación, la fase de obra o la estacionalidad influyen en la exposición a incidentes. Evaluar periódicamente estos riesgos permite ajustar las medidas y reforzar la protección cuando más se necesita
  8. Proteger materiales, maquinaria y activos críticos. El robo de materiales como cobre, herramientas o cables tiene un impacto directo en la continuidad del proyecto. Garantizar su almacenamiento seguro y controlar su uso reduce pérdidas y evita interrupciones en la ejecución.
  9. Establecer protocolos de actuación e implicar a todo el equipo en la seguridad. La tecnología por sí sola no es suficiente. Contar con procedimientos definidos, mantener la coordinación con proveedores de seguridad y fomentar la concienciación del personal permite reaccionar con rapidez y prevenir incidentes desde dentro de la obra.
  10. Centralizar la supervisión de la seguridad del proyecto. La gestión unificada de la seguridad permite coordinar incidencias en tiempo real, mejorar la capacidad de respuesta y optimizar la toma de decisiones. Contar con una visión global del proyecto facilita actuar con rapidez ante cualquier amenaza y evita tiempos muertos que impactan en la operativa.

La evolución del delito en obra, cada vez más organizado y sofisticado, está obligando al sector a replantear cómo protege sus proyectos. En este sentido, desde BauWatch destacan que la seguridad en obra debe abordarse desde un enfoque integral, combinando medidas disuasorias visibles, vigilancia continua y capacidad de actuación en tiempo real. Solo así es posible reducir el impacto de los incidentes, evitar interrupciones y garantizar que los proyectos se desarrollen según lo previsto.

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