
Innova–tsn, consultora tecnológica española especializada en el ciclo de vida integral del dato e inteligencia artificial, define el InLab, su laboratorio de innovación, como un entorno de experimentación tecnológica orientado al desarrollo de nuevas soluciones basadas en IA y analítica avanzada. A través de este espacio, la compañía explora nuevos casos de uso, desarrolla prototipos y acelera la aplicación de tecnologías basadas en datos para responder a los retos actuales del mercado.
En este entorno, Innova-tsn impulsa proyectos que se enfocan en acelerar la innovación a través del uso combinado de inteligencia artificial, analítica avanzada y nuevas arquitecturas de datos. Entre las líneas de trabajo destacan el desarrollo de soluciones de inteligencia artificial, el impulso de modelos de analítica avanzada y la creación de productos de datos, así como la exploración de enfoques como el data mesh para facilitar el acceso y consumo de la información dentro de las organizaciones.
Una de las líneas de trabajo preponderantes en la actualidad está basada en la creación de soluciones basadas en arquitecturas agénticas, caracterizadas por agentes trabajando en conjunto en pro de un objetivo común, combinando las capacidades de robotización de procesos y de la inteligencia artificial.
«Nuestro laboratorio de innovación no solo explora las fronteras de la inteligencia artificial y la analítica avanzada, sino que también transforma esas tecnologías en soluciones concretas y adaptadas a las necesidades de nuestros clientes», afirma Juan Ignacio Moreno, responsable del laboratorio de innovación y Head of AI Strategy de Innova-tsn. «Buscamos reducir tiempos de desarrollo, garantizar la escalabilidad y la gobernanza de los modelos y ofrecer valor tangible en cada proyecto» añade el experto.
Los laboratorios de innovación multiplican por 4,2 el retorno de los proyectos tecnológicos
En los últimos años, los laboratorios de innovación se han consolidado como espacios clave para acelerar la experimentación tecnológica dentro de las organizaciones. Distintos análisis del sector apuntan a que las compañías que cuentan con estructuras dedicadas a la experimentación de nuevas soluciones pueden generar hasta 4,2 veces más retorno en sus proyectos de innovación y desarrollar un 67 % de soluciones más comercializables. Estos entornos permiten validar tecnologías emergentes, explorar nuevos casos de uso y reducir los riesgos asociados a su despliegue antes de llevarlos al negocio.