
SAP, líder mundial en aplicaciones de negocio e IA empresarial, ha dado a conocer los resultados del nuevo estudio The Road Ahead: Predictions and Possibilities for the Future of Work, elaborado por la compañía a partir del análisis de 357 fuentes especializadas y una encuesta realizada entre 8.058 empleados de todo el mundo.
De acuerdo con las conclusiones, la adopción acelerada de la inteligencia artificial (IA) está transformando la manera en que se organiza, se ejecuta y se piensa el trabajo, y las empresas se encuentran ante un punto de inflexión: ya no basta con ser más eficientes, ahora deben replantearse el trabajo a realizar y cómo distribuirlo entre personas y sistemas inteligentes.
La próxima frontera: pasar de la eficiencia al rediseño del trabajo
Según el informe, los empleados ya ahorran una media de 75 minutos al día al utilizar IA, lo que supone 23 minutos más que a principios de 2025. Sin embargo, la mayoría de los encuestados destaca que este tiempo extra se dedica a “hacer más”, y no a tareas nuevas o de mayor valor, lo que evidencia una adopción aún limitada. Hasta ahora, el principal beneficio percibido ha sido una mayor eficiencia, pero el estudio advierte de que el verdadero impacto llegará cuando las organizaciones pasen de “hacer más” a “hacer distinto”.
Por otro lado, casi la mitad de los profesionales estima que el 42% de sus tareas actuales podría realizarse con IA, una previsión que, además, incrementa la sensación de inseguridad laboral: por cada 10% adicional de su trabajo que creen que podría asumir la tecnología, la percepción de inseguridad laboral aumenta un 25%.
Al hilo de esto, el informe plantea dos alternativas posibles para las empresas a la hora de incorporar la IA. La primera optaría por automatizar todo lo posible y dejar a las personas únicamente las tareas restantes, aquellas que no se pueden automatizar. En este modelo, las personas asumen únicamente lo que la tecnología no cubre, un enfoque que puede incrementar la productividad a corto plazo pero que, según el informe, conlleva riesgos de desmotivación y pérdida de confianza.
El segundo, identificado como el más transformador, consiste en rediseñar roles que permitan combinar el potencial humano y el de la IA, con el objetivo de impulsar la creatividad, el pensamiento crítico y la autonomía. Un 80 % de empleados creen que la IA les permitirá concentrarse en tareas más valiosas, y uno de los cambios más esperados es poder participar en proyectos que les resulten más estimulantes.
Relación humano–IA: del “compañero digital” al “colaborador imparcial”
Si algo ha cambiado en estos últimos años es que la IA ya forma parte del día a día de muchos trabajadores. De hecho, según el estudio, el 40% de los empleados recurre a la IA para obtener apoyo emocional, y más de la mitad afirma sentirse más respaldado por estas herramientas que por sus compañeros. Aunque estas tendencias reflejan nuevas expectativas respecto a la relación que se establece con la tecnología, el estudio también advierte de los riesgos de tratar a la IA como si fuera un colega más.
Como alternativa, propone un modelo donde la IA actúa como un “colaborador imparcial”, capaz de ofrecer análisis rigurosos y ampliar la capacidad humana sin sustituirla ni imitarla. Esta redefinición será clave para evitar dependencias excesivas y mantener el valor del criterio humano en tareas complejas.
La IA como amplificador del pensamiento
Otra señal de que los profesionales perciben la IA como un aliado intelectual, es que la mitad de ellos afirma que preferiría idear soluciones junto a una IA antes que con un compañero. Sin embargo, el informe alerta del riesgo de caer en un “efecto descarga”: aceptar sin cuestionar la respuesta generada por el sistema. De hecho, un 90% de los empleados reconoce haber entregado contenido creado íntegramente por IA sin realizar modificaciones.
Lo ideal y recomendable sería todo lo contrario: contar con sistemas diseñados para estimular el pensamiento humano, plantear preguntas, introducir matices y favorecer soluciones más elaboradas. De hecho, el 67% de los empleados reconoce que la IA les ayuda a ser más creativos y a explorar enfoques innovadores.
Más información sobre el estudio aquí: The Road Ahead: Predictions and Possibilities for the Future of Work.