
En el marco del Día Internacional de la Educación, que se celebra cada 24 de enero, el sector educativo reflexiona sobre la profunda transformación que ha experimentado la enseñanza en los últimos años. La incorporación de herramientas digitales ha marcado un punto de inflexión en los procesos educativos, redefiniendo el rol del docente y abriendo nuevas oportunidades para el aprendizaje activo y significativo.
Entre las metodologías innovadoras que han ganado protagonismo destaca la gamificación, una estrategia que aplica dinámicas de juego (puntos, niveles, recompensas, desafíos, tablas de clasificación, etc.) en el aula con fines pedagógicos. Su impacto positivo en la motivación del alumnado y en la retención del conocimiento ha sido ampliamente reconocido, especialmente cuando se apoya en herramientas digitales intuitivas y accesibles. En este sentido, Kahoot! se ha consolidado como una de las herramientas de referencia para la gamificación en el aula, facilitando la creación de cuestionarios interactivos, retos y dinámicas participativas que convierten el aprendizaje en una experiencia activa. Su uso permite evaluar conocimientos en tiempo real, reforzar contenidos y favorecer la implicación del alumnado, tanto en clases presenciales como en entornos híbridos o virtuales, ya que puede utilizarse desde ordenadores de escritorio o portátiles pero también usando tablets o teléfonos móviles, garantizando así su accesibilidad ya que no requiere un desembolso extra para los centro educativos.
Los propios profesores avalan el uso de esta tecnología en las aulas. Rosa Aliarte, docente en el IES Eduardo Janeiro de Fuengirola y especialista en el uso de apps educativas, opina que “Kahoot! mejora el aprendizaje del alumnado al fomentar la participación activa y la motivación en el aula. Sus nuevos modos de juego no competitivos favorecen un aprendizaje cooperativo, donde el alumnado aprende en equipo, sin presión, y se siente más seguro para participar, equivocarse y reflexionar sobre su propio proceso de aprendizaje”.
Esta tecnología al alcance de todos puede ser utilizada desde la educación primaria hasta la formación superior, ya que Kahoot permite ajustar el nivel de dificultad, el ritmo y el tipo de preguntas, garantizando una experiencia inclusiva y adaptada a todo tipo de alumnado. Los buenos resultados llegan incluso en enseñanzas universitarias. Así lo revela un estudio publicado por la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) que analizó durante 5 años el trabajo de 1.000 estudiantes de ingeniería industrial que utilizaron en su proceso de estudio y autoevaluación tests realizados con Kahoot! La investigación se desarrolló a lo largo de un programa de 14 semanas en las que los profesores de la Universidad Politécnica de Madrid utilizaron Kahoot! al inicio de cada clase como herramienta semanal de evaluación formativa y repasar el temario de la semana anterior. Este enfoque estructurado y periódico no solo mejoró la asistencia a clase y la retención del contenido de las asignaturas, sino que también generó un ciclo bidireccional de aprendizaje continuo y motivador, muy útil tanto para el alumnado como los docentes, pues les ayudaba la la corrección en tiempo real. De hecho, el estudio concluye que los estudiantes que se prepararon y evaluaron de manera regular con estos cuestionarios de aprendizaje obtuvieron mejores resultados en los exámenes finales de la universidad.
En palabras de Fernando Romeu, Jefe de Estudios y profesor de inglés para adultos en la EOI de Tortosa, “Kahoot! me ofrece múltiples maneras de evaluar el progreso de mis alumnos y ellos disfrutan aprendiendo. Más allá de simples ejercicios de gramática y vocabulario, lo utilizo también para otras tareas como listening y pronunciación con distintos tipos de cuestionarios (rellena el espacio, verdadero o falso, encuentra la respuesta incorrecta…). A mis alumnos les gustan estos formatos y a menudo repiten los cuestionarios después en sus casas”. Además, hace unos meses Kahoot! lanzó un completo conjunto de herramientas impulsadas por inteligencia artificial,pensadas para que estudiantes y profesores optimicen su tiempo de estudio y puedan prepararse para los exámenes de forma más eficiente, permitiendo entre otras muchas posibilidades crear experiencias de estudio personalizadas a partir de cualquier material, ya sean apuntes escritos a mano, documentos digitales, páginas web o incluso temas introducidos manualmente. De este modo, toda la información esencial se convierte de forma automática en retos adaptados a los objetivos de cada usuario, de forma sencilla e intuitiva.
En el Día Internacional de la Educación se reafirma el compromiso con una docencia adaptada a los nuevos tiempos, capaz de responder a las demandas de una sociedad en constante transformación. Una educación centrada en las personas, que sitúa al alumnado en el centro del proceso de aprendizaje y reconoce al docente como figura clave del cambio, apoyándose en la tecnología como un verdadero motor de innovación pedagógica. Apostar por herramientas digitales no implica sustituir la labor del profesorado, sino reforzarla, dotándolo de recursos que amplían sus posibilidades didácticas, facilitan la personalización del aprendizaje y favorecen la inclusión. De este modo, la integración consciente y estratégica de la tecnología contribuye a construir entornos educativos más participativos, equitativos y resilientes, preparados para afrontar con éxito los desafíos educativos, sociales y profesionales del futuro.
Guía práctica: cómo implementar la gamificación en el aula con Kahoot
Con el objetivo de apoyar al profesorado en la integración efectiva de la gamificación, se presenta una guía práctica con 5 sencillas recomendaciones para el uso educativo de Kahoot en las aulas:
1. Definir objetivos pedagógicos claros Antes de introducir la gamificación, es fundamental identificar qué se quiere trabajar: repaso de contenidos, evaluación formativa, introducción de un nuevo tema o refuerzo de competencias. El juego debe estar siempre alineado con los objetivos que el docente pretenda alcanzar.
2. Diseñar actividades breves y dinámicas Los cuestionarios de Kahoot funcionan mejor cuando son concisos, visuales y enfocados en conceptos clave. Preguntas claras, apoyadas en imágenes o vídeos, ayudan a mantener la atención y facilitan la comprensión.
3. Fomentar su utilización con dinámicas colaborativas La herramienta permite trabajar tanto de forma individual como en equipo. Las dinámicas colaborativas favorecen el intercambio de ideas, el razonamiento compartido y el aprendizaje entre iguales, contribuyendo a un clima de aula más participativo e inclusivo.
4. Utilizar el error como parte del aprendizaje La retroalimentación inmediata que ofrece Kahoot convierte cada respuesta en una oportunidad para reflexionar y aprender. Analizar los resultados en grupo ayuda a reforzar conceptos y detectar dificultades comunes.
5. Evaluar y mejorar continuamente Tras cada actividad, es recomendable revisar los resultados y valorar qué ha funcionado mejor. La gamificación es una herramienta flexible que permite ajustar estrategias y mejorar la práctica docente de forma progresiva y dinámica.