Qué es SGP.32 y por qué desbloquea el potencial de la eSIM en los despliegues globales IoT

La sustitución de las tradicionales tarjetas SIM por SIM basadas en tecnología eUICC (eSIM), que permiten gestionar y cargar perfiles en remoto y alargar el ciclo de vida de los dispositivos desplegados en campo, es imparable en el ecosistema IoT global. La llegada del estándar SGP.32 desbloquea el verdadero potencial de la eSIM y permite a fabricantes y proveedores de soluciones globales superar muchos de los retos históricos de la conectividad, al tiempo que mejora la eficiencia y la seguridad de la operativa diaria sin fricciones, en un contexto de rápida expansión del Internet de las Cosas (IoT). De hecho, el 84 % de los decisores IoT planea implementar eSIM en sus organizaciones en los próximos tres años, y casi cuatro de cada diez confía en que ya este mismo año más de la mitad de sus nuevas conexiones funcionen bajo eSIM, según una reciente guía de compra publicada por Wireless Logic para ayudar a las empresas a adoptar el estándar SGP.32.

Sin embargo, y a pesar de que la llegada de SGP.32 abre la puerta a la adopción masiva de la eSIM, los retos no son menores. “La transición de SIM a eSIM va mucho más allá de un cambio tecnológico: introduce un nivel de complejidad operativa y de coordinación dentro del ecosistema de conectividad que obliga a las empresas a replantear sus procesos, su base de dispositivos y su estrategia global”, asegura Asier Culebras, Managing Director de Wireless Logic España, quien destaca que uno de los desafíos clave es la disparidad de requisitos según el fabricante o proveedor.

Entre los principales retos destacan la diversidad de requisitos según el fabricante, el país o el caso de uso, así como la necesidad de orquestar múltiples operadores, perfiles y políticas de conectividad sin comprometer la continuidad del servicio. En este escenario, la experiencia y el conocimiento del ecosistema se vuelven determinantes. Aun así, la migración hacia la eSIM es un paso lógico y necesario para organizaciones que buscan escalar sus despliegues IoT de forma sostenible. , SGP.32 actúa como catalizador de este proceso, al ofrecer un marco estandarizado que devuelve el control de la conectividad a las empresas.

Qué es SGP.32

Como destacan desde Wireless Logic, SGP.32 es el último estándar de la GSMA para la provisión remota de SIM (RSP) y tiene como objetivo unificar y optimizar las especificaciones existentes para facilitar la adopción masiva de la tecnología eUICC, base de la eSIM y la iSIM. Tradicionalmente, la tecnología eUICC se ha apoyado en dos estándares principales: SGP.02 (también conocido como estándar M2M) y SGP.22 (o estándar consumer). El primero se basa en un modelo push, en el que el aprovisionamiento de nuevos perfiles debe iniciarse desde el servidor, mientras que el segundo introduce un modelo pull, pero requiere intervención humana. SGP.32 introduce una nueva arquitectura que reduce significativamente la participación de las personas y permite a los dispositivos IoT gestionar perfiles de forma remota, masiva y estandarizada, eliminando la necesidad de integraciones bilaterales complejas entre operadores.

La arquitectura SGP.32 está alineada con la expansión global del Internet de las Cosas. Según IoT Analytics, en 2025 se esperaba que se superara la barrera de los 20.000 millones de dispositivos conectados globalmente. “Durante los próximos diez años, se estima un crecimiento anual superior al 10%, lo que abre un sinfín de oportunidades de negocio, pero también pone a prueba la capacidad operativa de las empresas para gestionar flotas masivas de dispositivos a escala global. Es aquí donde SGP.32 se vuelve realmente necesario”, apunta Asier.

Ante este nuevo paradigma, las empresas que ya están migrando su tecnología y conectividad deben apostar por alianzas expertas, capaces de acompañarles en un cambio tan profundo. “Afrontar este reto de forma eficiente requiere apoyarse en socios fiables, con experiencia real en despliegues IoT globales y capacidad para orquestar entornos de conectividad complejos”, advierte Asier.

Ahora que SGP.32 empieza a hacer realidad muchas de las promesas históricas de la eSIM, como la flexibilidad, el control y la escalabilidad, surgen numerosas preguntas entre diseñadores de producto, responsables de operaciones y equipos de ciberseguridad. Entender qué implica realmente este estándar, cuándo tiene sentido adoptarlo y cómo hacerlo sin asumir riesgos innecesarios es clave para convertir la tecnología en ventaja competitiva.

Ante este cambio de paradigma, es clave contar con un marco de referencia que ayude a las empresas a navegar con criterio por las complejidades globales de este nuevo escenario. Wireless Logic, proveedor global líder en conectividad IoT, ha elaborado una guía para ayudar a las empresas a orientarse con SGP.32 y a responder a las preguntas que se agolpan en la mente de miles de profesionales. ¿Cómo reduce la eSIM la complejidad logística en mercados globales? ¿Puede ayudarme a acortar los tiempos de comercialización? ¿Cómo pueden medirse los beneficios tangibles de SGP.32?

Estas son solo algunas de las preguntas que plantea y responde esta nueva guía que aspira a convertirse en un documento clave de consulta para cualquier empresa con dispositivos conectados globalmente. La guía puede descargarse en este enlace, y aunque de momento solo está en inglés, pronto estará disponible en español. “Esta guía pone el foco en un aspecto a menudo subestimado: la complejidad operativa que introduce SGP.32. Preguntas como quién debe gestionar los perfiles, cómo estructurar un piloto para demostrar valor rápidamente o qué capacidades debe ofrecer un proveedor para orquestar la conectividad a escala forman parte central del documento”, explica Alayn Endaya, Marketing Manager de Wireless Logic España

La eSIM se hace mayor

Detrás de los dispositivos IoT y de las nuevas formas de conectividad se están consolidando modelos de negocio cada vez más críticos para la operación diaria: desde los vehículos conectados y la videovigilancia remota hasta la energía inteligente, los wearables médicos o los sistemas avanzados de seguridad. Todos ellos comparten una misma exigencia fundamental: una conectividad continua, segura y sin fricciones, capaz de operar a escala global, sin cortes ni latencia, y de sostener servicios que ya forman parte del núcleo del negocio.

En este escenario, la llegada de SGP.32 marca un punto de inflexión. Tal y como destacan desde Wireless Logic, el nuevo estándar permite a las empresas recuperar el control sobre su conectividad IoT, reducir la dependencia histórica de un único operador y gestionar la conectividad como un activo estratégico, y no como un condicionante técnico. Con SGP.32, la eSIM evoluciona desde una promesa tecnológica hacia un marco operativo maduro, que facilita despliegues más eficientes, escalables y resilientes, y sienta las bases para una nueva generación de soluciones IoT diseñadas para crecer sin fricciones.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.