
El Generative Engine Optimization (GEO) está modificando por completo la forma en que las marcas y las agencias de comunicación deben adaptar sus estrategias de contenido. Las herramientas conversacionales basadas en IA, como ChatGPT, han cambiado radicalmente cómo los usuarios buscan y consumen información y, por tanto, el impacto del GEO está obligando a las agencias de comunicación a reinventar sus métodos de trabajo.
Para la agencia de comunicación internacional 3AW, la clave reside en la capacidad de combinar lo mejor de ambos mundos: el SEO tradicional de Google y las capacidades generativas de la IA. El GEO no solo está redefiniendo la manera en que las agencias producen contenido, sino también cómo las marcas se conectan con su audiencia de forma más personalizada y efectiva.
Aunque un 48% de los usuarios todavía prefieren motores de búsqueda tradicionales como Google, el 28% ya utiliza chatbots de IA (State of Search 2025). Esto, sumado a que, según datos de la CNMC, en España más del 35% de los usuarios de internet utilizan diariamente asistentes de inteligencia artificial, ponen de manifiesto un cambio de tendencia y la nueva realidad a la que tanto empresas como agencias deberán ajustarse.
Alejandra Jauregui, CEO de 3AW, explica que «durante años, las agencias de comunicación nos hemos enfocado en crear contenido siguiendo los estrictos criterios de Google: optimización de palabras clave, enlaces y la estructura de contenido pensada para el algoritmo de búsqueda. Pero con la llegada de ChatGPT y otros modelos generativos de IA, la redacción de contenido ya no se trata solo de cumplir con estas reglas de Google. Ahora, la clave está en crear contenido que sea natural, conversacional, y capaz de interactuar de forma fluida con los usuarios, como lo haría una persona real”.
El cambio de criterios: de Google a ChatGPT y otras plataformas de IA
Antes, las estrategias de redacción estaban centradas principalmente en los algoritmos de Google. Los redactores debían asegurarse de que el contenido estuviera alineado con una serie de reglas técnicas: densidad de palabras clave, uso adecuado de etiquetas, y la estructura de los textos para ser fácilmente indexados. El objetivo principal era generar tráfico a través de la optimización de motores de búsqueda, sin mucha preocupación por la interacción o personalización de la experiencia.
Sin embargo, con la evolución de las plataformas generativas de IA, las reglas de redacción están cambiando radicalmente. «Ahora debemos pensar más en cómo los usuarios interactúan con el contenido de manera personalizada y conversacional. Las plataformas de IA no solo buscan contenido optimizado, sino también información relevante, precisa y presentada de manera que sea comprensible, accesible y atractiva para cada individuo», señala Jauregui.
Estos cambios también han puesto en valor la importancia de una estrategia de contenidos orgánicos frente a los contenidos de pago que tradicionalmente estaban enfocados a priorizar el posicionamiento de las marcas en Google. Para adaptarse a esta nueva forma de interacción, las agencias deben aprender a generar contenido que sea adaptable, capaz de ajustarse a la conversación y de responder a preguntas de manera directa y rigurosa.
Esta transformación también implica que las marcas deben entender cómo las plataformas de IA interpretan el contenido. «La IA puede leer el contexto de manera mucho más profunda que un algoritmo tradicional. Por lo tanto, nuestros contenidos ahora deben ser más específicos, estar mejor estructurados y, lo más importante, tener un enfoque más humano y menos mecánico”, recalcan desde 3AW.
A medida que la inteligencia artificial continúa evolucionando, será fundamental para las agencias adecuarse a este nuevo enfoque de creación de contenidos para mantenerse competitivas en el entorno digital.