
Entre 2023 y 2027, Microsoft aumentará un 40% su infraestructura en la nube en Europa, operando más de 200 centros de datos en el continente para final de 2026. Lo hace con un compromiso firme: ser carbono negativo, positivo en agua y generar cero residuos antes de 2030.
En la siguiente historia puedes conocer algunos de los diferentes enfoques que emplea la compañía para convertir cada centro de datos en un motor de innovación ambiental.
Entre ellos, destacan:
- Biomímesis en el diseño: En Países Bajos, los centros de datos se integran en el paisaje con vegetación autóctona, priorizando biodiversidad y estética natural.
- Refrigeración sin consumo de agua: El campus de centros de datos de Zaragoza empleará sistemas de refrigeración cerrados, que recirculan agua sin evaporarla. Además, en la región se desarrollan proyectos agrícolas que usan IA para ahorrar hasta 100.000 m³ de agua al año.
- Reutilización de materiales: En Gales, se ha reutilizado acero de una antigua fábrica, ahorrando más de 4.900 toneladas de CO₂.
- Economía circular: El 90,9% de los servidores y componentes ya se reciclan o reacondicionan, superando el objetivo previsto para 2025.
- Estabilidad de la red eléctrica: En los países nórdicos, baterías inteligentes ayudan a equilibrar la red y facilitar la integración de energías renovables.
- Calefacción urbana con calor residual: En Finlandia y Dinamarca, el calor generado por los centros de datos se aprovecha para calentar hasta 250.000 hogares y negocios.
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