
La transformación digital del sistema educativo ha mejorado la forma en que aprendemos y enseñamos, pero también ha convertido a los centros escolares en un objetivo prioritario para el cibercrimen. Según ESET, compañía líder en ciberseguridad, el auge de plataformas online, redes Wi-Fi compartidas y el uso cotidiano de dispositivos conectados ha incrementado de forma notable los riesgos de ataques, suplantaciones y filtraciones de datos en el ámbito educativo.
Sigue leyendo







