
¿Esa serie de la que todo el mundo habla? ¿El libro que inunda tu Instagram? ¿La canción del último trend de TikTok? Si has caído en alguna de ellas, tranquilo, no estás solo. El estudio Fnac Voices 2025 confirma lo que tanto sospechábamos, las redes sociales son el nuevo prescriptor cultural de España.
Las redes mandan (y a veces agobian)
Las redes sociales ya no son solo para cotillear, son la principal fuente de información cultural para un 60% de los españoles, dejando atrás a las grandes reinas mediáticas del siglo XX, la televisión y la radio (47%). Pero ¿cuánto nos dejamos influir los españoles? Un 36% reconoce haber caído en la tentación de empezar una serie o libro por la presión del grupo, aunque un 26% se mantiene fuerte y se niega a perder el tiempo en modas pasajeras.
El postureo cultural es real, pero minoritario. Solo un 6% admite haber asistido a un evento cultural únicamente para publicarlo en redes, mientras que un 82% lo hace por auténtico interés.
La cultura de la cancelación enciende el debate
Las redes no solo recomiendan, también juzgan. ¿Separamos al artista de su obra? A la hora de separar al artista de su obra, el 41% de los españoles afirma que “depende de la polémica”, mientras que un 37% lo tiene claro y defiende que “la obra es la obra”, sin dejarse condicionar por escándalos. En el extremo más estricto, un 7% aplica la famosa “cancelación” sin titubear.
Y, ¿nos sentimos “cancelables”? El 36% de los españoles cree tener gustos culturales “inofensivos”, aunque un 31% reconoce que sus elecciones pueden ser polémicas, aunque no les quite el sueño. Porque, aunque hoy la cultura se consuma a golpe de scroll, lo que de verdad nos atrapa sigue siendo la calidad y la emoción de una buena historia… y no solo un story de Instagram.