El British Council defiende los beneficios de incluir otras lenguas en el aula de inglés

Con motivo del Día Mundial de los Docentes, el British Council, la organización del Reino Unido para las relaciones culturales y las oportunidades educativas, defiende un enfoque multilingüe en la enseñanza y el aprendizaje del inglés, en el que todas las lenguas puedan desempeñar un papel importante en el aula.

Esta aproximación se basa en evidencias e investigaciones, como The Future of English: Global Perspectives, que contrarrestan las políticas y prácticas rígidas de comunicar únicamente en inglés. La institución reconoce que el “uso juicioso” de otras lenguas puede ser beneficioso, y no perjudicial, para el aprendizaje del idioma.

Según el British Council, ‘uso juicioso’ significa que docentes y estudiantes pueden decidir de manera consciente y fundamentada si conviene utilizar otras lenguas en clase, en qué momentos y de qué forma, siempre que sirva para apoyar el aprendizaje del inglés y teniendo en cuenta la edad, el nivel y las preferencias del alumnado.

“En el British Council nuestro enfoque de enseñanza del inglés está en constante evolución para ofrecer al alumnado las mejores oportunidades de desarrollar sus competencias y su dominio del idioma”, explica Kim Beadle, responsable de Teaching Excellence del British Council.

La especialista añade: “Un enfoque que incluye, y no excluye, otras lenguas en el aula de inglés no solo está en consonancia con nuestra investigación actual y con el feedback de muchos de nuestros docentes y estudiantes, sino que también refuerza los valores del British Council y nuestro compromiso permanente de crear un entorno inclusivo que respete la diversidad y las lenguas de todas las personas que forman parte de nuestra comunidad educativa”.

De un enfoque monolingüe a un enfoque multilingüe

El enfoque monolingüe fue la metodología dominante durante gran parte del siglo XX. Un número creciente de investigaciones y evidencias de especialistas en la materia —incluidas publicaciones y estudios del propio British Council— validan y promueven el uso de un enfoque “multilingüe”, que valora y utiliza varios idiomas.

En este enfoque, el British Council subraya que el inglés sigue siendo la lengua principal en el aula, lo que garantiza al alumnado la máxima exposición y práctica para desarrollar sus competencias y dominio del idioma. No obstante, la organización británica reconoce que capacitar a sus docentes y estudiantes para hacer un “uso juicioso” de otras lenguas aporta múltiples beneficios.

Beneficios para docentes y estudiantes

Según el British Council, existen múltiples formas en que el profesorado y el alumnado pueden beneficiarse del uso estratégico o “juicioso” de otras lenguas en el aula, independientemente de que compartan o no la misma lengua materna.

Estos beneficios del enfoque multilingüe, respaldados por investigaciones en el aula realizadas por docentes del British Council, incluyen:

  1. Creación de un espacio acogedor. La inclusión de las lenguas del alumnado reconoce y respeta sus identidades lingüísticas y culturales en las clases de inglés.
  2. Apoyo al aprendizaje de idiomas. La comparación de gramática, vocabulario y pronunciación entre lenguas favorece la comprensión y la retención.
  3. Fomento de la autonomía. La exploración de estrategias que conecten lenguas y técnicas de aprendizaje contribuye a que el alumnado asuma un mayor control sobre su progreso.
  4. Refuerzo de la confianza. El uso ocasional de otras lenguas para comprobar la comprensión o establecer conexiones facilita la participación del alumnado con mayor seguridad.
  5. Fortalecimiento de las relaciones. El respeto hacia las lenguas del alumnado contribuye a generar confianza, empatía y apoyo mutuo.
  6. Reducción de la ansiedad. El uso puntual de otras lenguas puede hacer que las clases resulten menos intimidantes, especialmente para estudiantes de nivel inicial o con menor seguridad.
  7. Estimulación de la fluidez. El uso ocasional de otras lenguas puede incrementar la disposición a expresarse con mayor amplitud y ayuda a identificar lagunas lingüísticas.
  8. Desarrollo de competencias de traducción. Habilidades útiles para establecer conexiones interlingüísticas y para la comunicación en contextos sociales, profesionales o académicos.
  9. Optimización del tiempo. Traducciones rápidas realizadas por el profesorado o por el propio alumnado permiten verificar la comprensión de manera eficiente, dejando más tiempo para la práctica.
  10. Facilitación de tareas. El uso de otras lenguas para aclarar instrucciones contribuye a completar con éxito las actividades en el aula.

Aunque el British Council aboga por un enfoque multilingüe, también reconoce que siguen existiendo preferencias por el modelo monolingüe. Kim Beadle concluye: “Si bien nuestra posición no pretende ser prescriptiva, no podemos ignorar la evidencia que respalda el impacto positivo del uso juicioso de otras lenguas en la enseñanza y el aprendizaje del inglés, así como su papel en la construcción de una educación lingüística más equitativa, accesible e inclusiva”.

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