
Habitualmente las empresas prestan especial atención a la hora de fijar una estrategia para establecer una lista de precios de sus productos o servicios, pero la generación de ingresos depende del precio que el cliente esté dispuesto a pagar. Es fundamental distinguir entre el precio de lista de un producto/servicio y su Pocket Price, es decir lo que un cliente particular termina pagando realmente.
A esta realidad se superponen hechos como el momento, la disponibilidad del producto o servicio, el tipo de cliente y los canales de distribución, aspectos que afectan irremediablemente el precio. Un elemento clave para lograr la optimización de todas estas variables es poder anticipar o predecir la demanda sujeta a estas condiciones para optimizar el precio de un producto en cada momento.
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