Cuando se habla de seguridad informática y de virus, la tendencia popular es creer que estos se encuentran en programas y aplicaciones y muy pocos se paran a pensar en el hardware que, normalmente, se cree que es un elemento relativamente seguro y limpio en contraprestación al software que suele estar lleno de bugs y malware. Pese a que, hasta el momento, esta afirmación había funcionado muy bien, la realidad es otra, según los analistas de Kaspersky Lab.
Debido al aumento en la complejidad de los nuevos firmwares encargados para gestionar sus distintos componentes, han aparecido nuevas vulnerabilidades y exploits que les afectan. Además, en muchos casos, los sistemas de detección de amenazas existentes son incapaces de localizarlos. Por ello, los analistas de Kaspersky Lab han elaborado una lista con las cinco vulnerabilidades de hardware más peligrosas de los últimos tiempos.
1. RAM. La principal amenaza para el hardware es la seguridad de la DDR DRAM que no se puede solucionar mediante ningún parche de software. El avance de la industria de Silicon Valley ha traído consigo una vulnerabilidad para este tipo de memoria RAM llamada Rowhammer. El problema radica en que los elementos del hardware soldados en el chip se encuentran colocados cada vez más cerca y, por tanto, comienzan a interferir unos con otros, lo que supone que la memoria de una célula se activa espontáneamente cuando recibe un impulso eléctrico de la adyacente. Pese a que hasta el momento, este fenómeno no podía ser usado por ningún exploit PoC, los últimos análisis han comprobado que ya no es así.
Funciona del siguiente modo: para garantizar la seguridad, sólo el sistema operativo o un programa designado previamente puede cambiar ciertos bloques de la memoria RAM, aunque haya algún programa intruso intentando acceder al ordenador. Sin embargo, si se cambia el contenido de las células demasiado rápido o frecuentemente, el sistema acaba por fallar y así se produce el ataque. Los nuevos módulos de memoria RAM basados en
DDR4 y de ‘parity check’ pueden hacer frente a este tipo de ataques pero, en realidad, la mayoría de los ordenadores pueden hackearse mediante el ataque descrito. La única solución es cambiar todos los módulos de la memoria RAM.
2. El disco duro. Gracias al reciente descubrimiento de Equation, sabemos que el firmware que controla los discos duros contiene elementos que pueden piratear el dispositivo. Estos ataques pueden dañarlo de tal manera que no haya reparación posible y que la forma más fiable de deshacerse del malware sea destruyendo, físicamente, el disco duro. No obstante, este tipo de ataques resultan caros y son muy trabajosos por lo que sólo aquellos en los que se guarden datos muy valiosos tienen probabilidades de ser hackeados.
3. La interfaz USB. Conectar un dispositivo móvil al puerto USB del ordenador para cargar o transferir información no es algo nuevo pero esto no quiere decir que sea seguro. BadUSB, una vulnerabilidad crítica descubierta el pasado verano, permite inyectar un código malicioso en el controlador del USB y ningún antivirus es capaz de detectarlo. Algunos expertos, incluso, aconsejan dejar de usar los puertos USB para minimizar los riesgos.
4. La interfaz Thunderbolt. Se trata, de nuevo, de una vulnerabilidad relacionada con un puerto. En esta ocasión, afecta a la conexión del cable Thunderbolt y de un PoC recientemente descubierto que permitió explotar los módulos auxiliares de inicio desde dispositivos externos conectados a través de ese cable y hacerse con el ordenador infectado. Tras el hallazgo, Apple minimizó los riesgos en su siguiente actualización del sistema operativo por medio de un parche pero se trata de una medida temporal.
5. BIOS. Hubo un tiempo en que era casi imposible introducir un virus ya que los programadores usaban sus propias “recetas”. Sin embargo, cuando la Interfaz Extensible de Firmware (UEFI) comenzó a cobrar fuerza, una gran parte del código fuente se convirtió en algo común a todas las plataformas y en una puerta de entrada para el malware. Así, la última vulnerabilidad de UEFI permite sobrescribir sobre el BIOS sin que se pueda hacer nada al respecto.
Aunque la mayoría de las amenazas son desconocidas para los usuarios y es improbable que se conviertan en algo frecuente, la situación puede cambiar en cualquier momento y es conveniente estar informado.