
España avanza a buen ritmo en la digitalización de la administración pública y en el uso de servicios digitales por parte de los ciudadanos, pero ese progreso no se refleja con la misma intensidad en las pequeñas y medianas empresas, que representan el 98% del tejido empresarial, según datos de Unicaja.
Las pymes siguen rezagadas en la adopción de tecnologías clave, justo en un momento en el que acelerar la transformación digital puede marcar la diferencia en cuota de mercado, rentabilidad y acceso a financiación. “La digitalización ya no es un proyecto a largo plazo ni una cuestión tecnológica: es una palanca inmediata de productividad”, aseguran los expertos de Quantax, la primera plataforma de defensa fiscal automatizada en España.
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