
Telegram, uno de los servicios de mensajería más utilizados por la comunidad cibercriminal, se está convirtiendo en un entorno cada vez más hostil para las operaciones clandestinas. Un estudio de Kaspersky Digital Footprint Intelligence, basado en el seguimiento de más de 800 canales delictivos bloqueados entre 2021 y 2024, muestra un cambio claro: aunque estos canales sobreviven ahora más tiempo, la plataforma está endureciendo sus acciones y el ritmo de cierres se ha acelerado de manera notable.
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