
El papel de los centros de datos está evolucionando, impulsado por la adopción de Inteligencia Artificial, la nube y el edge computing; lo que obliga a las compañías a apostar por infraestructuras capaces de soportar cargas de trabajo cada vez más exigentes y distribuidas. Tradicionalmente, muchas empresas operaban sus propios centros on-premises, pero un informe de Synergy Research Group muestra que su participación en la capacidad global ha caído del 56% en 2018 al 22% previsto para 2030%.[1]
Ante este escenario, Equinix, líder global en infraestructura digital, ha identificado los tipos de centros de datos que tendrán mayor relevancia en 2026.
Los centros de datos de colocación y los hiperescalares están ganando protagonismo, mientras que el peso relativo de los centros de datos corporativos tradicionales continúa reduciéndose. Las organizaciones buscan modelos más flexibles, interconectados y definidos por software, algo complicado de conseguir desde instalaciones aisladas. Hoy, la cuestión no es solo dónde se almacenan los datos, sino cómo y sobre qué tipo de infraestructuras se apoyan las empresas para impulsar el rendimiento y la resiliencia.
Entonces, ¿cuál es la mejor manera de integrar los distintos tipos de centros de datos?
Más allá de quién opera el centro de datos, la ubicación y el tipo de carga de trabajo serán factores decisivos en 2026. Los centros core, situados en grandes áreas metropolitanas estratégicas, seguirán siendo clave para el intercambio masivo de datos entre nubes, redes y proveedores digitales.
Al mismo tiempo, los centros edge ganarán relevancia para aplicaciones de inferencia de IA y casos de uso sensibles a la latencia, acercando el procesamiento al usuario final y a las fuentes de datos. “La IA está obligando a repensar la arquitectura de la infraestructura digital. No todas las cargas son iguales, y eso implica que no todos los centros de datos cumplen la misma función”, destacan desde Equinix.
Para aprovechar al máximo estos distintos tipos de centros y cargas de trabajo, muchas organizaciones recurren a infraestructuras híbridas, que combinan instalaciones on-premises, centros de colocación e hiperescalares. Garantizar una conectividad multicloud segura y de alto rendimiento es uno de los principales desafíos, sobre todo cuando se depende de internet público o de herramientas de red propietarias de proveedores de nube. Para superarlo, soluciones de enrutamiento multicloud dedicadas, como Equinix Fabric® Cloud Router, facilitan mantener los datos en movimiento entre todos los entornos, optimizando el rendimiento y reduciendo latencias.
Además, la proximidad entre los centros hiperescalares y los de colocación dentro de las mismas áreas metropolitanas permite una integración más ágil y un acceso más rápido a los servicios digitales. La interconexión definida por software y los dispositivos de redes virtuales como Equinix Network Edge ayudan a unir infraestructuras core, edge y ecosistemas digitales, ampliando la ventaja competitiva de las empresas.
IA distribuida y cargas diferenciadas
Un centro de datos de IA es simplemente aquel que soporta cargas de trabajo de IA. No todos los centros de datos funcionan igual, por lo que muchas organizaciones adoptan un enfoque de IA distribuida, gestionando distintos tipos de cargas desde ubicaciones diferenciadas según sus necesidades.
Las cargas de entrenamiento de IA, que requieren gran capacidad de computación y hardware GPU de alto rendimiento, se benefician de ejecutarse en instalaciones core, que pueden satisfacer sus requisitos de energía y espacio, además de ofrecer capacidades avanzadas de refrigeración y acceso a socios del ecosistema.
Por otro lado, las cargas de trabajo de inferencia de IA no requieren tanta potencia, pero sí son muy sensibles a la latencia, por lo que, los centros de datos de edge, gracias a que garantizan proximidad a las fuentes de datos, están cobrando una gran relevancia.
Por su parte, los hiperescalares desempeñan un papel clave para satisfacer la creciente demanda impulsada por las cargas de trabajo de IA. Aunque las empresas no se desplieguen directamente en estas instalaciones, los servicios en la nube que consumen dependen de ellas. De hecho, se prevé que mercado global de centros de datos hiperescalares crecerá un 25,1% entre 2025 y 2032.[2]
Más eficiencia y más sostenibilidad
La evolución de los centros de datos va más allá de la infraestructura física. La adopción de tecnologías software-defined y sistemas de gestión basados en IA permite automatizar operaciones y anticipar posibles incidencias, pero también optimizar el consumo energético, un ámbito clave también en 2026. Equinix diseña, construye y opera sus centros de datos con altos estándares de eficiencia, con el objetivo de utilizar 100 % energía limpia y renovable en toda su plataforma global. En 2024, la compañía alcanzó un 96% de cobertura renovable y un PUE promedio global de 1,39, mejorando de manera significativa respecto a 2019.
2026 será un año decisivo para la infraestructura digital. Las organizaciones que comprendan qué tipo de centros de datos necesitan y cómo integrarlos estarán mejor preparadas para competir en un entorno marcado por la IA y los servicios digitales. La interconexión, la flexibilidad y la capacidad de adaptar cada carga de trabajo al entorno más adecuado serán determinantes para el futuro de la infraestructura tecnológica.
[1] The World’s Total Data Center Capacity is Shifting Rapidly to Hyperscale Operators, Synergy Research Group, June 24, 2025.
[2] Hyperscale Data Center Market Size, Share & Industry Analysis, Fortune Business Insights, December 1, 2025.