
TCL reescribe las reglas del entretenimiento en casa con sus televisores QD-Mini LED premium: los modelos C7K y C8K, que ofrecen una experiencia visual tan impresionante —o incluso superior— como la de los televisores OLED, pero con muchas más ventajas.
Los nuevos C7K y C8K recurren a la última generación de tecnología QD-Mini LED, combinando la precisión de la retroiluminación full-array local dimming (FALD) compuesta de Mini LEDs y con la riquezade color de QLED.
- El C7K alcanza hasta 3.000 nits de pico de brillo y una relación de contraste de 30.000 000:1 gracias a un sistema de hasta 2880 zonas de atenuación y el avanzado procesador AiPQ Pro
- Por su parte, el C8K va más allá, con hasta 5 000 nits en el modelo gigante y 3 840 zonas de atenuación locales, aprovechando además el panel CrystGlow WHVA con diseño “ZeroBorder”, contraste nativo 7 000:1 y ángulos de visión amplios que reducen reflejos
Este enfoque no solo iguala los niveles de blancos sobresaturados típicos de OLED, sino que ofrece negros profundos sin el riesgo de “burn-in” que preocupa a algunos usuarios.
Ambos modelos reproducen más de mil millones de cres gracias a la tecnología Quantum Dot y ofrecen una precisión tonal excepcional. Ambos modelos, además, resultan ideales para gaming profesional o visualización de deportes, con refresco nativo de 144 Hz (y hasta 288 Hz con Game Accelerator), proporcionando fluidez sin precedentes y compatibilidad HDMI 2.1,
Además, TCL ha reforzado la respuesta con su tecnología “All-domain Halo Control”, que evita el halo y mejora la uniformidad: Mini LED de alta eficiencia, control con microlente condensada, Micro-OD, procesado bidireccional de 23 bits y panel HVA. Conectividad total (Google TV, HDMI 2.1, gaming…), estética ultrafina, características de audio de gamas altas (como Bang & Olufsen o Onkyo), y funcionalidades inteligentes completan una propuesta redonda. TCL está democratizando el visionado cinematográfico en casa: más grande, más brillante, más intenso… por mucho menos.